Una organización de Fruitvale está proporcionando apoyo a jornaleros de Oakland

California está dando asistencia a los trabajadores indocumentados afectados por la pandemia, pero sin un calendario claro para repartir esa ayuda, Street Level Health Project se encuentra llenando ese vacío.

Toribio, un jornalero que ha vivido en Oakland durante 16 años, dijo que Street Level brinda un servicio esencial a la comunidad indocumentada. Foto: Azucena Rasilla

Es un día inusualmente caluroso en el este de Oakland. En las afueras de Street Level Health Project, un centro comunitario en el corazón del distrito de Fruitvale que sirve a muchos de los trabajadores inmigrantes de bajos ingresos. Los letreros en papel escritos en español e inglés alientan a las personas en la acera a “mantenerse a seis pies de distancia”. Los trabajadores comienzan a llegar al edificio en la calle East 15th donde se encuentra la organización, y pronto, una línea rodea la cuadra. Al frente de la línea, Gabriela Galicia, directora de Street Level Health Project, explica en español que el uso de mascarillas es ahora obligatorio al salir de casa. Los trabajadores escuchan atentamente.

Toribio es una de las personas esperando en la acera. Pronto recibirá una bolsa llena de frutas, verduras y otros alimentos. El es un inmigrante del estado de Veracruz en México, Toribio (que no quiso compartir su apellido) ha vivido en Oakland durante los últimos 16 años, trabaja como jornalero y ha estado utilizando los servicios de Street Level por los últimos 10 años. Dijo que la bolsa de despensa que suministra la organización ha sido una fuente de alivio confiable y muy necesaria durante la pandemia. Desde que el condado de Alameda ordenó a los residentes quedarse en casa hace dos meses, Toribio no ha podido conseguir ningún trabajo.

“Vengo a buscar comida cada semana, yo quiero mucho a esta organización”, dijo. “Están haciendo una labor humanitaria para ayudar a la comunidad”.Toribio es una de las personas esperando en la acera. Pronto recibirá una bolsa llena de frutas, verduras y otros alimentos. El es un inmigrante del estado de Veracruz en México, Toribio (que no quiso compartir su apellido) ha vivido en Oakland durante los últimos 16 años, trabaja como jornalero y ha estado utilizando los servicios de Street Level por los últimos 10 años. Dijo que la bolsa de despensa que suministra la organización ha sido una fuente de alivio confiable y muy necesaria durante la pandemia. Desde que el condado de Alameda ordenó a los residentes quedarse en casa hace dos meses, Toribio no ha podido conseguir ningún trabajo. 

Toribio es uno de los muchos jornaleros inmigrantes en Oakland que vienen del sur de México, Guatemala y otras partes de Centroamérica cuyos medios de supervivencia dependen de encontrar trabajos temporales de tipo manual. Esta fuerza laboral, como tantas otras, ha sido gravemente afectadas por la pandemia. Pero los jornaleros son particularmente vulnerables: muchos trabajadores indocumentados no pueden solicitar el seguro del desempleo, y las personas indocumentadas tienen prohibido recibir beneficios bajo la Ley CARES, un estímulo federal de $ 2 billones destinado a nivelar el golpe económico de la pandemia.


En respuesta, el gobernador de California Gavin Newsom anunció el pasado 15 de abril un fondo de ayuda para desastres de $125 millones de dólares para personas indocumentadas excluidas de la ayuda federal, un grupo que representa el 10% de la fuerza laboral del estado. California está asignando $75 millones al fondo, con los $50 millones restantes recaudados por un consorcio de organizaciones filantrópicas.

El plan estatal exige que los grupos comunitarios sin fines de lucro se encarguen de la divulgación, evalúen la elegibilidad y ayuden a distribuir los pagos. Aquellas personas que puedan demostrar que son indocumentadas, que no califican para el estímulo federal y que han experimentado dificultades debido a COVID-19 serán elegibles para recibir un pago único de $500 dólares. Los hogares con dos o más adultos indocumentados podrán recibir hasta $1,000 dólares en asistencia.

Pero han pasado más de tres semanas desde el anuncio del gobernador, y todavía no hay una fecha exacta de cuándo se repartirá este dinero. Para complicar las cosas, grupos conservadores como el Center for American Liberty han desafiado el plan en los tribunales estatales, retrasando aún más.

[Nota del Editor: Después de la publicación de este artículo, el Estado de California anunció que los residentes indocumentados que califican pueden comenzar a solicitar asistencia financiera bajo su plan el lunes 18 de mayo.]


Sin ayuda inmediata del gobierno a la vista, la asistencia de emergencia local proveída por Street Level Health Project y otros grupos comunitarios ha sido una fuente de seguridad crucial para muchos jornaleros y residentes indocumentados en Oakland.

Adelantarse a la crisis y ser creativo

Antes de la pandemia, el trabajo de Street Level dependía en gran medida de hablar con los miembros de la comunidad en persona para garantizar que tuvieran acceso a atención médica, servicios de salud mental e información sobre sus derechos legales.

Sin embargo, una vez que la pandemia se desató, la organización sin fines de lucro se vio en la necesidad de hacer cambios para proteger al personal y a los miembros que reciben ayuda. “Una o dos semanas antes de que la orden de quedarse en casa fuera implementada, comenzamos a tomar medidas para cambiar nuestra programación”, dijo Galicia.

La organización comenzó a evaluar a los miembros en la puerta durante la clínica de salud que ofrecen cada Miércoles, la cual generalmente atrae a hasta 100 personas. “Comenzamos a ver que la gente venía enferma. No sabíamos si tenían síntomas o no, pero estábamos tomando la precaución de hacerles saber que tenían que irse a casa y aislarse “, dijo Galicia.

Sin suficiente personal médico para una tener clínica completa, la organización cerró por completo sus servicios médicos, no sin antes entregar dos meses de reabastecimientos de medicinas a los miembros de la tercera edad. 

Street Level es uno de los más de 200 sitios de clínicas de salud en California que se han cerrado temporalmente debido a la pandemia, desde el 1 de mayo. La organización logró convertir algunos servicios en persona a una línea telefónica, aprovechando un sistema de línea directa existente que ya se estaba utilizando para el programa de jornaleros. “Tenemos una infraestructura básica y con muy poco dinero para desarrollar un programa completo”, dijo Galicia.

Al llamar al número de línea directa (510-306-4835), los miembros de la organización ahora pueden acceder a información sobre COVID-19 a medida que esté disponible, sobre cómo inscribirse en el programa de cupones de alimentos CalFresh, completar el cuestionario del Censo 2020, conectarse con consejeros para hablar sobre la salud mental, hablar con un herbolario o nutricionista, obtener información sobre la distribución de alimentos y aprender sobre los derechos de los trabajadores y la vivienda. La línea directa también brinda servicios de traducción para parlantes del idioma mam de Guatemala, una comunidad en crecimiento en el este de Oakland.

Street Level había paralizado la repartición de alimentos semanal junto con el cierre de la clínica, digo Galicia. Pero después de escuchar las necesidades de los miembros a través de la línea directa, cambiaron de rumbo.

“Después de escuchar a la comunidad a través de esas llamadas iniciales, de personas que necesitaban dinero y alimentos, decidimos reiniciar el programa de distribución semanal”, dijo Galicia. En lugar de hacer que los residentes entren para llenar sus propias bolsas, la organización ahora tiene listas las bolsas de comida en la puerta listas para que los miembros las recojan mientras esperan afuera manteniendo el distanciamiento de seis pies. 

Antes de la orden de quedarse en casa, Street Level distribuía entre 60 y 80 bolsas de comida cada semana. Desde entonces, el número casi se ha duplicado a más de 150 bolsas por semana. La organización recibe su suministro semanal de alimentos del Banco de Alimentos de la Comunidad del Condado de Alameda.

Pocas oportunidades de empleo

Si bien la línea directa ha sido fundamental para ayudar a conectar a los miembros de la comunidad con servicios vitales, no ha cambiado la realidad de que las oportunidades laborales para los jornaleros han disminuido drásticamente durante la pandemia del coronavirus.

Con base en su propio alcance comunitario, Galicia estima que en cualquier día de la semana, todavía hay más de 300 trabajadores en las calles de Oakland, con la esperanza de encontrar trabajo. Desde que se implementó la orden de quedarse en casa, Street Level solo ha conseguido muy pocos trabajos, y Galicia estima que alrededor del 80% de los trabajadores en su red han estado desempleados durante los últimos dos meses.

Para ayudar a llenar el vacío, Street Level lanzó su propio fondo de emergencia COVID-19, que al momento de este informe había recaudado más de $69,000 dólares en donaciones para apoyar a los jornaleros y otros trabajadores inmigrantes de bajos recursos en Oakland con pagos de asistencia en efectivo de $500 dólares.

Con la construcción, y la jardinería ahora considerados trabajos esenciales a partir del 5 de mayo, Galicia tiene la esperanza de que más jornaleros pronto encontrarán empleo.

Los trabajadores inmigrantes de Guatemala se encuentran entre los grupos más afectados. Hace diez años, dijo Galicia, la organización sin fines de lucro servía principalmente a inmigrantes de México y El Salvador. Pero la población de habla mam ha crecido en los últimos cinco años. Galicia estima que el 70% de los jornaleros actualmente en Oakland son de Guatemala. Mientras el inmigrante sea de más edad, dijo, menos probabilidades hay de que lean o escriban más allá del nivel de la escuela primaria.

“Por eso es tan importante la divulgación en persona”, dijo Galicia. Francisco Pablo Matías, uno de los intérpretes de mam que trabaja para la organización medio tiempo, sale tres días a la semana para ayudar a traducir información y preguntas. Galicia agregó que encontrar fondos para apoyar a los intérpretes de mam ha sido difícil.

Otras organizaciones de salud comunitaria en Fruitvale, incluida La Clínica de La Raza, se han unido en el esfuerzo por proporcionar información en idioma a la comunidad mam sobre los recursos disponibles durante la pandemia.

Mientras Galicia lidia con la disparidad y la falta de apoyo para los jornaleros, Toribio, el jornalero que recientemente recogió comida en Street Level, sigue siendo optimista de que hay mejores días por delante.

“Tengo fe en Dios de que esto pasara,” dijo Toribio. “Como dicen, después de la tempestad llega la calma”.